Farmacuética destacada: Carina Vetye
La labor solidaria que desempeñan cientos de colegas integrantes de Farmacéuticos sin Fronteras de Argentina se lleva a cabo con un inmenso espíritu fraterno.
En esta sección de nuestra página Web queremos destacar el accionar de esos profesionales que a lo largo y a lo ancho de nuestro territorio dicen presente cada vez que una misión solidaria los convoca, acercando el medicamento, su experiencia y sus saberes a los rincones más alejados de nuestro inmenso país.
En cada uno de los entrevistados sin duda se cimentan las bases de nuestra organización, solo queda decir a cada uno de ustedes: “¡Gracias por tanto!”
En esta oportunidad entrevistamos a la Farmacéutica egresada de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la UBA en 1987, Carina Vetye, que construyó una trayectoria profesional entre Argentina y Alemania, combinando el ejercicio de la Farmacia con la capacitación, la cooperación y el trabajo solidario. Desde 2002 es Directora de Proyectos Argentina de Farmacéuticos Sin Fronteras Alemania.
Hay trayectorias profesionales que muestran, con el paso de los años, cómo una profesión puede abrir caminos que van mucho más allá de un ámbito de trabajo. La historia de Carina es una de ellas.
Farmacéutica formada en la Universidad de Buenos Aires, desarrolló su carrera tanto en Argentina como en Alemania, pasando por farmacias y por la industria farmacéutica de ambos países. Pero hubo un espacio que fue adquiriendo un lugar cada vez más importante: la cooperación y el trabajo solidario.
Desde 2002 es Directora de Proyectos Argentina de Farmacéuticos Sin Fronteras Alemania, una tarea que le permitió vincular su profesión con las necesidades concretas de comunidades que requieren acceso a la salud y a los medicamentos.
Su presente refleja también esa mirada internacional. Una parte del año la encuentra en Villa Zagala, provincia de Buenos Aires, trabajando en la farmacia de la ONG que atiende a población de barrios carenciados. La otra mitad transcurre en Munich, Alemania, donde trabaja en capacitaciones para colegas, en la redacción de manuales sobre medicamentos para situaciones de emergencia y en la elaboración de materiales destinados a promotores de salud.
Entre ambos lugares, hay un mismo hilo conductor: el conocimiento farmacéutico puesto al servicio de las personas.
Al hablar sobre la realidad actual de la Farmacia, su mirada es clara: “Compleja en ambos países porque la profesión farmacéutica está evolucionando desde un modelo centrado en la dispensación de medicamentos hacia otro orientado a la atención farmacéutica y al acompañamiento de los pacientes.”
Entre los factores que impulsan esta transformación identifica “la escasez de recursos humanos en salud, la informatización y el envejecimiento de la población”.
El cambio de modelo plantea nuevos desafíos para los profesionales y también abre la posibilidad de fortalecer el lugar del farmacéutico dentro de los equipos de salud.
Para Carina, ese lugar todavía tiene mucho por crecer : “Creo que los farmacéuticos tenemos mucho para aportar a los equipos de salud, de los que todavía muchas veces no formamos parte.”
Su reflexión está estrechamente vinculada con el uso de los medicamentos y con la responsabilidad profesional que implica trabajar con ellos. “La participación del farmacéutico contribuye a un uso más seguro, eficaz y racional de los medicamentos; cuando ese rol está ausente, aumenta el riesgo de errores, interacciones y otros problemas relacionados con la medicación.”
Y agrega una definición que resume la importancia del conocimiento específico del farmacéutico: “Los medicamentos son un recurso caro y el profesional farmacéutico es el que sabe usarlo bien.”
Su vínculo con las organizaciones de Farmacéuticos Sin Fronteras comenzó desde los primeros años de ambas instituciones: “Conozco tanto a FSF Argentina cono a FSF Alemania desde el principio. Ambas ONGs cooperan cuando hace falta.”
Su propia trayectoria es un ejemplo de cómo el conocimiento farmacéutico puede ponerse al servicio de comunidades y proyectos que trascienden el ámbito tradicional de ejercicio profesional.
La atención de población de barrios carenciados, la capacitación de colegas, la elaboración de materiales para promotores de salud y el trabajo relacionado con medicamentos para situaciones de emergencia forman parte de ese recorrido.
Frente a los cambios que atraviesa el sector y a los nuevos desafíos de los sistemas de salud, su mirada sobre el futuro de la profesión es positiva: “La profesión farmacéutica seguirá siendo una profesión con futuro y de importancia para la sociedad.”
Y cuando se trata de transmitir un mensaje a quienes están comenzando su camino profesional, destaca precisamente la amplitud de posibilidades que ofrece la carrera: “Creo que es una profesión linda, interesante, muy amplia, con muy buenas oportunidades laborales. Tiene múltiples ámbitos de desempeño y un rol cada vez más importante dentro de los equipos de salud.”
Una trayectoria que permite mirar la Farmacia desde diferentes lugares y que pone en evidencia la diversidad de espacios en los que un profesional puede desarrollar su tarea.
Desde una farmacia en Villa Zagala hasta las capacitaciones en Munich; desde la atención de pacientes hasta la elaboración de materiales para situaciones de emergencia, su recorrido refleja una profesión que continúa transformándose y encontrando nuevos ámbitos de acción.
Una profesión amplia, con futuro y con mucho para aportar a la salud y a la sociedad.


